Testimonio

EL PAPA JUAN PABLO II Y LA VIRGEN MARÍA

El papa Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981, cuando fue herido a bala, mientras viajaba al hospital y su tensión bajaba a 100 y luego a 60, y la sangre seguía manando a borbotones, iba repitiendo: “Madre mía, en ti confío, sálvame”. Y lo primero que dijo al despertar de la operación gravísima de seis horas fue: "Soy todo tuyo Oh María". Y ella le salvo la vida: Repitamos con él: "Soy todo tuyo oh María".